· Nosotros ·

Un viñedo en el altiplano

Hileras de viñas hacia la casa del viñedo

· La historia ·

De Europa al altiplano

Tras vivir en Europa y enamorarse de la cultura vitivinícola, nuestra familia decidió traer un pedacito de ese encanto a Colombia en 2005. No era la primera apuesta improbable de la familia: hace tres siglos, nuestros antepasados fueron los únicos productores de aceite de oliva del país, y sus olivos centenarios aún se ven desde la vía que conecta Sáchica con Sutamarchán. Más de once años de trabajo después, logramos nuestra primera producción comercial y abrimos el viñedo a todo aquel que quisiera escuchar esta aventura.

Viñas frondosas bajo el cielo del altiplano

· El terroir ·

La danza de las temperaturas

Estamos en una región semidesértica conocida por su altísima luminosidad, a 2.150 metros sobre el nivel del mar. Con una media de 18 °C, el termómetro sube hasta 25 °C de día y baja a 4 °C por la noche: ese vaivén hace que las uvas acumulen azúcar con el sol y concentren su dulzura de noche, reduciendo la acidez y afinando los sabores. Como decía Galileo: «El vino es la luz del sol, unida por el agua».

Letrero tallado de un lote de Malbec entre las viñas

· Las cepas ·

Vides nobles de Francia y España

Aquí reina el Cabernet Sauvignon, protagonista de nuestros tintos y rosados, acompañado de Malbec, Tempranillo, Pinot Noir y la blanca Chenin Blanc. La mayoría de nuestras vides llegaron directamente desde Francia y crecen en espaldera: un sistema que no da grandes rendimientos, pero maximiza la calidad de la uva. A dos kilómetros, en una ladera de suelos pobres y limosos, cultivamos un segundo terreno del que provienen nuestros mejores vinos.

Racimos de uva madura en la planta

· Las vendimias ·

Tres cosechas cada dos años

Una curiosidad de nuestra ubicación tropical: mientras en las zonas vinícolas tradicionales se cosecha una vez al año, aquí celebramos la vendimia cada ocho meses. La recolección comienza al amanecer, cortando racimo a racimo con tijeras esterilizadas. En nuestra planta seleccionamos y despalillamos la uva antes de iniciar la fermentación bajo temperatura controlada: las levaduras transforman los azúcares del mosto en alcohol y aromas. Según el vino, regulamos el contacto con las pieles para extraer color, taninos y estructura; después vienen el prensado, la clarificación y el afinamiento en barrica o botella.

Trabajo entre las viñas del viñedo

· Sostenibilidad ·

Viticultura que respeta el valle

Practicamos una viticultura sostenible: enfrentamos el mildiu y el oídio con extractos naturales de cola de caballo y ortiga, y evitamos los herbicidas con una tecnología francesa que desyerba mecánicamente. Gran parte de nuestra energía es autogenerada por paneles solares, y una máquina de precisión mide el estrés hídrico de las plantas para usar solo el agua estrictamente necesaria.

Barricas de roble y botellero en la cava de piedra

· La cava ·

Roble francés y roble colombiano

Bajo paredes de piedra, nuestra cava guarda el vino en barricas de dos mundos: roble francés de árboles de más de 200 años, trabajado por la familia Bossuet en la región de Coñac, y roble colombiano —Quercus Humboldtii— cultivado en Manizales. Durante el añejamiento, más del diez por ciento del vino de cada barril se evapora: la «parte de los ángeles», nuestra manera de darles las gracias por ayudarnos en la difícil y maravillosa labor de hacer buen vino.